Existe un estudio sobre el desarrollo adulto de la Universidad de Harvard que siguió a sus participantes durante toda su vida. Una de las grandes conclusiones del estudio es que no es tarde para hacer cambios, ampliar círculos sociales o mejorar vínculos que ya existen. Las experiencias compartidas y el apoyo mutuo potencian nuestra capacidad de resistir dificultades y disfrutar más momentos de la vida.